sábado, 7 de agosto de 2010

Eficiencia gerencial: propuesta metodológica para su medición y evaluación en el sector eléctrico de Venezuela

La administración de empresas es un proceso de funciones básicas diferentes cada una de las otras, tales como planificación, organización, dirección, ejecución y control. En el ámbito empresarial es una herramienta que permite enfrentar los frecuentes retos encontrados en el mismo.

En la teoría administrativa, el concepto de eficiencia ha sido heredado de la economía y se considera como un principio rector. La evaluación del desempeño organizacional es importante pues permite establecer en qué grado se han alcanzado los objetivos, que casi siempre se identifican con los de la dirección, además se valora la capacidad y lo pertinente a la práctica administrativa. Sin embargo al llevar a cabo una evaluación simplemente a partir de los criterios de eficiencia, se reduce el alcance y se sectoriza la concepción de la empresa, así como la potencialidad de la acción participativa humana, pues la evaluación se reduce a ser un instrumento de control coercitivo de la dirección para el resto de los integrantes de la organización y solo mide los fines que para aquélla son relevantes. Por tanto se hace necesario una recuperación crítica de perspectivas y técnicas que permiten una evaluación integral, es decir, que involucre los distintos procesos y propósitos que están presentes en las organizaciones.

Hoy en día las empresas dado a las características determinantes que se manifiestan en los escenarios económicos en donde la competitividad desempeña un rol muy importante, requieren contar con una buena gerencia, que además de estar avalado con los conocimientos modernos de la ciencia administrativa, y experiencias que garanticen con su eficiencia, resultados que permitan alcanzar sus objetivos, especialmente en un escenario que pudiera ser turbulento, riesgoso o de incertidumbre, pero que presentan oportunidades que deben ser aprovechadas.

En la actualidad se torna cada vez más evidente cómo diferentes tipos de organizaciones, tanto públicas como privadas, están adoptando un modelo de competencia laboral con el fin de integrar más efectivamente sus estrategias competitivas y de desarrollo con las tendencias globales y sus requerimientos de capital humano. La medición de competencias está ayudando a las organizaciones a tomar un enfoque más integrado y coordinado para diseñar mejoras en los sistemas de gestión y garantizar la eficiencia de los recursos humanos.

En este sentido, las competencias laborales constituyen el conjunto de capacidades que posibilitan el desarrollo y adaptación de la persona al puesto de trabajo. Integradas por los conocimientos y aptitudes que posee el empleado, y relacionado con las motivaciones, los rasgos de la personalidad o los valores más profundos. A nivel organizacional, el reclutamiento y la selección del personal a todos niveles, dependerá de la organización del aprendizaje y actualización gerencial y técnica, los procesos de evaluación de desempeño y la promoción del personal y los sistemas de compensación se harán al finalizar una evaluación de la eficiencia individual y colectiva. Estas aplicaciones forman parte del conjunto de responsabilidades que competen a quienes tienen funciones gerenciales y de coordinación en una organización.

Esta evaluación es hecha generalmente por el superior del empleado, que actúa como juez, interpretando los datos relacionados a los objetivos. Sin embargo, esta evaluación por logro de objetivos, mira únicamente a los resultados obtenidos en un período de tiempo en particular, los cuales en ocasiones pueden ser debidos a factores más allá del desempeño propio del empleado, lo cual no contribuye necesariamente a desarrollar las capacidades para alcanzar los resultados en el futuro.

Debido a los problemas administrativos, se presentan con el tiempo nuevos avances y dimensiones en el pensamiento administrativo. La evaluación de la eficiencia podría resulta en un examen detallado de la administración de un organismo social, es una herramienta de control y considerada para examinar íntegramente una organización con el propósito de descubrir oportunidades para mejorar su administración.

Tomando en consideración los planteamientos encontrados en el artículo, podemos concluir que la eficiencia gerencial y su evaluación es un proceso dinámico, el cual debe aplicarse formalmente toda empresa u organización, independientemente de su magnitud y objetivos, su aplicación debe ser secuencial constatada para lograr eficiencia.

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